Se quitó de sus manos los anillos, dejo a un lado lo que estaba pendiente, se quitó la bufanda que la ahogaba, se pasó por su rostro sus manos, su respiración ahora es más lenta, un nudo la atraviesa, la ahoga. En ella están sus secretos, ahora las lágrimas no van a salir, no. Piensa, piensa... ya es la segunda vez, los príncipes no existen.

